jueves, 12 de junio de 2008

Quiero volar en alfombra sobre las cúpulas de Bagdad…

Cuando alguien me pregunta qué país tengo más ganas de conocer, mi respuesta es siempre la misma: quiero ir a Irak.

Desafortunadamente, los últimos acontecimientos han provocado que la sola mención de la palabra Irak nos traigan a la cabeza los recientes sucesos acaecidos en ese país: ocupación, atentados, muerte…

Se me parte el alma comprobar día a día, que el país cuna de todas las civilizaciones se fragmenta poquito a poco y que la historia queda envuelta en un océano de arena y polvo, cubriendo en el olvido su tremendo legado universal.

Recuerdo con amargura el fatídico 12 de abril del 2003, las imágenes de cientos de personas saqueando el museo de Bagdad. Miles de piezas de valor incalculable, de historia única, de importancia única. Todo hecho pedazos ante la pasividad de las fuerzas norteamericanas, más preocupadas en defender el “Ministerio del Petróleo”

Recuerdo que aquel día lloré de rabia e impotencia cuando dijeron que la Dama de Warka, conocida como “La mona lisa sumeria”, el símbolo del milenario pasado del país, había desaparecido fruto del expolio ante la más vil indiferencia de “unas fuerzas” a las que solo les mueve “el dinero”.

Lo siento, pero sólo puedo sentir asco y repugnancia…

Por que el pasado histórico de un país es parte de su presente, es parte de su identidad y es un legado heredado por el resto de la humanidad.

Por que Mesopotámica fue la base de la columna jónica que se levantó en Grecia y en Roma.

Por que Al-Andalus no hubiera sido lo mismo sin la aportación de los Abbasís. Nuestro Mirlo más preciado, el poeta Ziryad, no nos hubiera atrapado con sus nubas.

Por que el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla…. y el ser humano se empecina una y otra vez en caer en los mismo errores…

Como bien apunta Isaac Bigio, de la BBC “Occidente bien podría lanzar una guerra llamando a defender la civilización, y paradójicamente, puede que acabe destruyendo los irrecuperables vestigios históricos de lo que fuera el origen de su propia cultura” Y se pregunta “¿Occidente contra su cuna?”
Y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que seamos tan obtusos y nos pongamos una venda en los ojos? ¿Quiero formar parte de esto? ¿Occidental yo? Pues paren el mundo que yo me bajo!!!, como decía mi amigo Groucho. Por que yo me niego a formar parte de esta aniquilación cultural, histórica y humana.

Pese a todo, no pierdo ese deseo voraz de seguir creyendo en el género humano y continuo soñando que algún día volaré en alfombra sobre las cúpulas de Bagdad, emulando aquellas historias de las mil y una noches….


Algunos artículos que hablan de esto:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=52081

http://www.legadopressroom.com/espanol/publicaciones/articulosrevista/13report.htm

http://www.funci.org/es/2008/01/21/la-ocupacion-y-destruccion-cultural-de-iraq/